Saturday, June 10, 2006

INDUSTRIALIZACION Y GERENCIA TECNOINTELIGENTE

Me he tomado la libertad de publicar la nota del ing. Cardona, porque refleja especificamente, aspectos claves muy importantes, que deben tomarse en cuenta y analizarse en el corto plazo para alimentar con conceptos nuevos a los que nos representen en la Asamblea Constituyente de Bolivia...
Ricardo Ángel Cardona escribio:

En la Constituyente se juega el destino de todos los bolivianos en la medida que se trata de una oportunidad para desarrollar Bolivia en forma justa y humana, pero también industrializada y moderna. Es decir se trata de poner las bases científicas, tecnológicas y de planificación nacional para eliminar de raíz la miseria endémica, atraso cultural y falta de desarrollo armónico. Es tarea que bien merece ser analizada previamente.

El PIB boliviano – todo lo que producimos y servimos los bolivianos – se acerca a 10 mil millones de dólares, es decir deja un per cápitade apenas mil dólares año. Todos los países de América Latina están por encima de ese valor, hecho que nos debe invitar a reflexionar dos aspectos. Uno, en cómo subir ese per cápita al promedio latinoamericano y dos, en cómo hacerlo en forma tecnointeligente; es decir, con una gerencia total e integral aplicada desde abajo y en forma social en todos y cada uno de los emprendimientos económicos que se tenga a bien realizar en el país.

Emprendimientos de agentes económicos que pueden ser estatales, privados, mixtos, sociales, cooperativos, micros o medianos, pero que todos deberían estar dirigidos a la industrialización plena y con alto valor agregado de nuestras materias primas y en el aprovechamiento de servicios sostenibles vertidos con eficiencia hacia las necesidades básicas de la población.

Industrialización plena, significa obligación que tendría todo emprendimiento económico y social para ser necesariamente altamente productivo y con valor agregado. A partir de la Constituyente no debería ser permitido en el territorio nacional ningún emprendimiento que sea concebido sin base tecnológica y con fabricación de alto valor y calidad en productos y manufacturas requeridos por el mercado local, regional e internacional. No se puede concebir a partir de la Constituyente y la nueva CPE -que debería recoger estos planteamientos de orden tecno-científico y de planificación nacional – que no se respeten las cadenas productivas en forma obligatoria.

Nada de exportar oro sino joyas, minerales o metales ( salvo espacios de adaptación convenidos previamente ) sino maquinarias y equipos, maderas sino muebles, cueros sino de zapatos y manufacturas, quinua silvestre sino productos elaborados de la quinua. En definitiva nada de materias primas sin valor agregado alguno para la exportación sin incorporación previa de tecnointeligencia, ingeniería y materia gris en productos, manufacturas, maquinarias y equipos. Debe exportarse solamente telas y textiles, medicamentos, químicos industriales, aceros de construcción y especiales, metanol, diesel ecológico, DME, termo e hidro-electricidad, alimentos balanceados, sales mineralizadas para el ganado, baterías, repuestos, etc.

Lo mismo cabe aspirar en oferta de servicios con calidad como turismo, hotelería, venta de oxígeno, ambientales, venta de software para industrias y proyectos, sistema financiero al servicio de productores, organización y financiamiento de núcleos de desarrollo endógeno ( NDE ); en cada provincia y cantón, municipios productivos, prefecturas planeadoras y facilitadoras de emprendimientos económicos como la puesta en marcha de los NDE y la instalación de parques industriales, científicos y tecnológicos en cada provincia de nuestro extenso país.

Gerencia tecnointeligente significa que cada boliviano debe convertirse en un gerente al servicio de las necesidades de los usuarios o clientes. Si vemos a los demás ciudadanos como clientes ávidos de manufacturas, bienes y servicios de calidad y a nosotros mismos como productores responsables, entonces necesitamos comprender que de esta relación depende la construcción de una nueva economía solidaria; o sea la construcción misma del llamado socialismo siglo XXI, que debería ser otra aspiración de la Constituyente transferida a la nueva Constitución Política.

Gerencia necesitan campesinos para hacer sostenible su producción con inversiones propias o de créditos pero que debe ser rentable y competitiva. La base para que esto se realice es bajar costos y emplear tecnologías de punta como biotecnologías e ingeniería genética, por ejemplo.

Gerencia necesitan obreros, mineros y fabriles para negociar con empleadores estatales y privados mejores condiciones de trabajo y salarios, teniendo en cuenta siempre la productividad y mercadeo de la empresa; elementos a los que deben estar dispuestos a mejorar y aportar en forma continua como parte de la nueva empresa sostenible y patriótica.

Gerencia necesitan los mismos empresarios para acompañar la planificación nacional en producción de bienes y servicios con manejo de post-venta y repuestos. Gerencia es parte de la vida para balancear intereses y contribuir al engrandecimiento de los intereses del Estado, la comunidad, los trabajadores y los mismos empresarios que necesitan legítimas ganancias después de haber servido a la patria y a la gente. Es la gerencia tecnointeligente que soluciona conflictos económicos y sociales y hace doctrina de la previsión de problemas y sus soluciones apropiadas en el marco de la negociación pactada y contractual.

Todos estos mecanismos son necesarios para elevar la producción, ampliar la industrialización plena y evitar conflictos y deberían salir de las previsiones de la Asamblea Constituyente. La nueva Constitución Política del Estado debe tener base tecnológica y científica y promover la investigación en universidades, cuarteles, iglesias, sindicatos, comunidades, cooperativas, gremios, movimientos sociales, tecnológicos, ministerios e instituciones.

La formación continua de los bolivianos en gerencia moderna y tecnointeligente haría la diferencia en el siglo XXI para tener o no un país de primera, altamente autorregulado y planificador. Socialismo del siglo XXI significa precisamente eso, es decir que no se admite la baja productividad ni la mala calidad en la producción. Que bolivianos están capacitados para comprender la función social, eficiente, competitiva y de alto valor agregado de la producción. Eso debe estar incorporado en el alma de cada ciudadano y en supraxis diaria en la empresa y en la vida diaria. Cada boliviano debe adquirir la conciencia que la pobreza y miseria de los demás es también de uno mismo, y por tanto la lucha debería ser comunitaria, solidaria, social y compartida.

¿ Estos planteamientos son un pedido demasiado grande para la Constituyente y los constituyentes del siglo XXI ? . Creemos que no porque la situación mundial es favorable como nunca antes para una elevación de Bolivia de país pobre y del tercer mundo a uno central y de vanguardia. Los ejemplos de Venezuela bolivariana, Cuba socialista, India, China, Rusia, Brasil, Costa Rica, Corea, Irán, Sudáfrica, Uruguay, son muestras palpables que del tercer mundo se puede avanzar hacia la modernidad y en gran parte hacia la justicia social. Unos más que otros.

rancardonay@yahoo.es 7.VI.2006